Cementerio de Chauchilla, Momias y restos arqueológicos en Nazca

Cementerio de Chauchilla | Una cultura Momificada

 

Cementerio de Chauchilla A 30 Km de la ciudad de Nazca, en Ica, Perú. Se encuentra una necrópolis pre inca, de la cultura Ica-Chincha. Una antigua necrópolis saqueada, por profanadores de tumbas los cuales despojaron a los cadáveres de sus pertenencias hablamos del Cementerio de Chauchilla .

Los rostros calavéricos de las momias te observan desde un buen número de tumbas abiertas en el suelo. Desde su cuadrángulo excavado, convertido en hogar al aire libre con puertas a la otra vida, estos cuerpos envueltos en posición fetal en fardos de tela se ríen de su destino final, quizás porque conocen el camino que tantos nos hemos preguntado alguna vez.

cementerio de chauchilla

Un misterio por descubrir….

En plena llanura desértica del suroeste de Perú, soplando un viento ardiente y seco, a muy pocos kilómetros de las Líneas de Nazca, se expande el conocido como Cementerio de Chauchilla. Sus tumbas a cielo abierto no se libraron de los actos de saqueadores y ladrones de tesoros, pero aún así se han mantenido en buen estado para que, solitarias, silenciosas y apartadas, los viajeros podamos llegar hasta ellas y dar un último adiós a las personas que las ocupan.

Y es que, aunque el objetivo del 100% de los turistas que viajan a Nazca es tomar una avioneta y ver con sus propios ojos un imenso mapa de líneas que la arqueología aún no ha sido capaz de descifrar, hay más intereses no demasiado lejos de allí que extrañamente pasan desapercibidos. Uno de ellos es precisamente Chauchilla, un cementerio antiquísimo en el que hubo enterramientos muchos siglos antes de que naciera en la Isla del Sol el poderoso Imperio Inca. Y que no deja indiferente a nadie…

cementerio de chauchilla

El Cementerio de Chauchilla fue uno de tantos cementerios de las culturas preincaicas, que fue saqueado por los profanadores de tumbas (huaqueros), que robaban todos los tesoros cerámicos, metálicos y algunos textiles, que acompañaban a los difuntos, dejando al capricho del desierto las momias.

Hasta 1997, que el Instituto Nacional de Cultura (INC) de Perú, se hizo cargo protegiéndolo y convirtiéndolo en un sitio arqueológico oficial. “Chauchilla es el único lugar arqueológico de Perú en el que se pueden apreciar momias a cielo abierto, en tumbas reales….Y representa un espacio en proceso de excavación y
estudio permanente.”

El cementerio de Chauchilla es una de las necrópolis prehispánicas más antiguas y mejor conservadas que se pueden visitar no sólo Perú sino también en Latinoamérica. Al aire libre, sus sonrientes moradores sostienen esta burbuja de energía que ni los siglos ni los robatumbas han sido capaces de romper.

 

Chauchilla una Necropolis solitaria, silenciosa, impactante…

 

Todos al llegar se preguntan si van encontrar a alguien más por allí, si es algo muy turístico hoy en día, pero las respuestas van apareciendo de forma automática cuando vamos bajando de nuestros vehículos (previo pago de 8 soles de entrada en un diminuto kiosko, un precio asequible) y nos vemos absolutamente solos ante un vastísimo llano en el que el Sol golpeaba con furia, en el que pensar en una gota de agua era un acto de lo más contradictorio.

La tierra parece removida. Antes de llegar a la primeras tumbas nos damos cuenta que había esparcidos huesos humanos por todas partes, al igual que ropajes e incluso cabello enredado con las piedras que rasgaban el suelo. Son restos del desgaste del tiempo, de la salvajada de unos saqueos que buscaron hasta el último hálito de oro entre aquellos cadáveres inmóviles. Pedacitos de cuencos o vasijas de alfarería, llenadas con víveres preparados para la otra vida y que veríamos también en los sepulcros, vestían nuestros pasos. seguro se te creara un nudo en el estómago aunque cuando mires el primer agujero éste se volvera aún más grande.

cementerio de chauchilla

En la primera tumba. Una momia vestida de ropajes rojizos permanece semienvuelta en un fardo que a todas luces había sido abierto. Su cara conserva aún parte de la piel, aunque la mandíbula abierta era la propia de un esqueleto. Si bien es cierto que los cuerpos momificados de Chauchilla se preservaron a la perfección gracias a las condiciones climáticas de una región seca y árida como pocas, los efectos del saqueo y del Sol, han terminado de pulir los cráneos hasta dejarlos de un color blanco nuclear. La expresividad y el gesto de la momia es la Reina dentro de aquel hueco de ladrillos de adobe.

 

cementerio de chauchilla

 

Podrás ver muchas imágenes curiosas ahí dentro, como un fardo con lo que parecen ser los restos de un niño, tibias y fémures apelotonados en la distancia y, en la momia protagonista, un cabello de enorme longitud que se enredaba en su propio cuerpo. Aunque los veras mucho más largos durante la visita, algunos de más de 2 metros.

También vasijas que, al parecer, tenían restos de comida que llevarse en ese viaje al “Más allá” con que tantas civilizaciones soñaron. Un tejadillo de madera, construido recientemente, da sombra a una tumba con objeto de una protección que lamentablemente ha tardado mucho en llegar.

cementerio de chauchilla

Recorrer el cementerio de Chauchilla sera sin duda una de las paradas más interesantes que puedes hacer en Perú. Es una aproximación a la historia perdida de culturas de las que se conoce bastante poco, y la muestra de que este es un país en el que todavía la Arqueología tiene mucho que hacer. El Perú es un museo al aire libre de numerosísimas civilizaciones (no sólo la inca), una tierra que aún esconde múltiples tesoros y secretos que nos están esperando.

 

 

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